Opiniones de una lectora...

Este espacio no pretende criticar ni reseñar ninguna obra literaria. Es un lugar donde expongo mis opiniones como lectora con total libertad. Si deseas comentar, hazlo con respeto.

Los Límites de su Consentimiento


Autor: Yolanda León 





SINOPSIS


¿Qué serías capaz de hacer para proteger aquello que amas? ¿Hasta dónde llegarías con tal de mantener a salvo a los tuyos? Junio de 1707.

Xàtiva ha pagado cara su lealtad al archiduque Carlos de Austria y arde hasta los cimientos. Cerca de allí, un escalofrío sacude a la joven Isabel de Corverán mientras contempla la inmensa columna de humo en el horizonte. Desde la muerte de su padre ha tratado de mantener sus tierras y a cuantos viven en ellas a salvo de la cruel guerra que los rodea, pero… ¿qué puede hacer una dama indefensa cuando el más temido de los oficiales borbónicos y sus hombres deciden ocupar su casa? ¿De qué le pueden servir sus modales y su esmerada educación ante un demonio tan despiadado como seductor que no solo exigirá su hospitalidad, sino su entrega total en cuerpo y alma?

Durante siete largos días con sus noches Isabel deberá dejar a un lado su honor, su pudor y sus creencias. Siete noches en las que despertará su cuerpo y sus sentidos a una sensualidad y un placer prohibidos para una dama. Siete noches en las que aprenderá que, para una mujer sola en un mundo de hombres, el sexo puede convertirse en el arma más poderosa con la que derrotar al peor enemigo. Siete días que pondrán a prueba los límites de su consentimiento y que la transformarán para siempre.

OPINIÓN 

Hacía mucho tiempo que no leía una novela romántica en sentido estricto, aunque no sé si esta novela debe clasificarse como romántica. Sinceramente, no sé cómo clasificarla.
Transcurre en un período histórico concreto, podría considerarla como novela histórico-romántica... pero no, tampoco, porque tiene altas dosis de erotismo y ese período queda en segundo plano, es un recurso para ambientar la trama. Tampoco existe romanticismo.
No sé qué puñetas es.
Pero empecemos por el principio...

Prefiero adentrarme primero en la parte técnica, en este caso la más "fácil" de analizar, puesto que lo que plantea esta novela, en esencia, —lo que esconde la historia—, puede ser objeto de mucho debate como cuando lo fue "50 sombras de Grey" en su tiempo. Me explicaré más adelante.

Lo primero que me gustaría destacar es que se trata de una lectura "agradecida". Con esto me refiero siempre a aquellas novelas en las que el autor no se anda con rodeos y va directamente al grano de la trama, sin rodeos, explicaciones superfluas que no conducen a nada ni son interesantes, que no tienen nada que ver con el meollo de la cuestión, ni contiene descripciones innecesarias. Si a eso le añadimos capítulos muy cortos, que casi te "obligan" a continuar sin interrupciones, a mí ya me tiene ganada y dispuesta a no abandonar la lectura durante el tiempo que transcurre: siete noches; período muy corto para dar forma a una relación que marcará la vida de sus protagonistas, pero ¿quién necesita más si se vive de forma intensa?

Existe un claro dominio del lenguaje, eso es indudable; la autora escribe de maravilla y tiene recursos suficientes como para engancharnos a la historia con solo las primeras cuatro páginas. Ni un "pero" puedo poner, es más, me recordó a las grandes autoras inglesas con las que me inicié en la literatura romántica hace ya unos cuantos años, y puedo compararla, para bien, con la gran Robin Schone, la mejor escritora describiendo escenas eróticas. Yolanda León describe dichas escenas con maestría y mucha delicadeza a pesar de la violencia existente en algunos párrafos. También me ha recordado la novela "La novia cautiva" de Johanna Lindsey (1981), una novela que leí siendo adolescente y que después de los años, las lectoras apreciamos en ella una inquietante apología del maltrato. Que conste que no es el caso la novela de la que hablo.

Adivino que detrás de las palabras escritas por Yolanda, se esconde también un gran equipo de correctores. En resumen: dos días me duró la lectura, y porque tenía otras cosas que hacer, si no, lo devoro en menos que canta un gallo en Xàtiva (guiño). Espectacular prosa que te mantiene en vilo y que no puedes dejar de leer ni así te prometan la vida eterna. Y no exagero, porque, desgraciadamente, pocos libros publicados hoy en día pueden conseguir atrapar al lector de esta manera. A mí no, desde luego.
Impecable, salvo algunas erratas de imprenta —pocas, menos mal—, en cuanto a tildes que sobran o faltan, palabras que no aparecen o letras fantasmas. Pocas, repito, pero que pueden solucionarse en una futura edición y que no afectan a la lectura, salvo que seas muy puntilloso y yo no lo soy porque no son errores de la autora sino de impresión.

En cuanto al fondo de la historia.
Mis dudas sobre la clasificación de esta novela en un género determinado se deben a la mezcla de historia, erotismo, romanticismo —este último con reservas—, que no permiten poner una "etiqueta" a la historia, aunque tampoco la necesita, sinceramente.
No entiendo el título: "los límites de su consentimiento", puesto que no hay límites cuando NO existe consentimiento o se trata de un consentimiento viciado. Es una falacia, un engaño, y un intento de justificar lo injustificable, aunque la autora lo maneja con maestría y delicadeza como ya he apuntado antes.
Vamos a ver...
La ambientación está muy bien descrita, todos nos hacemos una idea del período histórico en el que se desarrolla la historia, pero no es clave en la trama principal, aunque es necesaria para comprender las motivaciones de los personajes. El contexto, pues, es importante pero no indispensable.

La protagonista, Isabel de Corverán, es una gentil dama, respetada y querida por las personas que están a su cargo, a la que las circunstancias familiares, la guerra contra los franceses, etc., han dejado sola sin protección, a merced de aquello que los terribles franceses pudieran hacerle a ella, a su propiedad y a las gentes bajo su protección.
En estas estamos que aparece Armand De Sillègue, coronel del ejército francés, para hacer de la vida de Isabel un infierno... ¿o no? No sé yo, porque Armand es un tipo al que la protagonista ve "como el diablo en persona", pero un diablo con ojos azules, porte regio, musculoso, pelo negro... es decir, un tío que está muy bueno, para entendernos.
Isabel conoce lo que los franceses están haciendo en España, o al menos en su entorno, el enemigo es un invasor implacable y sabe que su propiedad, pero sobre todo su vida y la de sus trabajadores corren un peligro inminente.

Como ya he apuntado anteriormente, la autora va directa al grano, así que la amenaza del coronel francés no se hace esperar: Isabel deberá compartir su cama si quiere proteger a los suyos y a su propiedad. Ella se ofrece, da su consentimiento porque:

—Según las palabras de su padre, Todo lo que tú puedas ofrecerle a quien te quiera mal es una cosa menos que podrá tomar de ti. (Pág. 18)
—Según su forma de razonar, No sería violación si consiento. (Pág. 27)
Creo que en estas dos frases se resume el fondo de la novela.

Pues bien, discrepo totalmente.
En cuanto a la frase del padre, que Isabel lleva grabada desde pequeña, es una frase sin sentido. Evidentemente, si yo le doy a alguien que me quiere mal una cosa, ya no le costará trabajo quitármela, así que... ¿qué sentido tiene? Si alguien me quiere mal, desde luego que intentaré protegerme y obstaculizarle el camino si quiere arrebatarme algo que es importante y preciado para mí. En la protagonista no existe resistencia alguna, cosa incomprensible cuando algo o alguien amenaza la vida y todo lo que es importante para ella. Si el coronel fuera un tipo bajito, regordete, sudoroso, viejo verde... ¿estaríamos ante una falta de resistencia total? Me temo que la protagonista sí que pondría más objeciones frente al ataque del francés, al menos así lo imagino. No es lo mismo entregarse a un hombre atractivo que a otro que no nos resulta así, o que incluso nos repele profundamente. Bien, acepto que no se resista por el bien de todo lo que la rodea, para no causar un daño mayor, etc. ¿Pero que exista consentimiento para entregarse? Lo dudo mucho, al menos no como entendemos dicho consentimiento sino con matices.

En cuanto a la segunda frase... no es cierta.
Según la RAE:


consentimiento

1. m. Acción y efecto de consentir.
2. m. En los contratosconformidad que sobre su contenido expresan las partes.


3. m. Der. Manifestación de voluntadexpresa o tácitapor la cual un sujeto se vincula jurídicamente.

Existe entonces un consentimiento entre los protagonistas, pero el consentimiento, para ser válido, debe otorgarse libremente, sin coacción, de lo contrario estamos ante un consentimiento VICIADO.
Si Isabel consiente a las exigencias del coronel Armand de Sillègue, es para evitar consecuencias no deseadas, no se trata de un consentimiento voluntario y libre como el que otorgaría una mujer que desea disfrutar de relaciones sexuales con un hombre sin que medie un chantaje emocional, material, o de cualquier otra índole. ¿Y qué es lo que vicia el consentimiento? El miedo, ni más ni menos.

El miedo como Vicio del consentimiento por las legislaciones recientes. (...)
La violencia propiamente dicha no es lo que vicia el contrato, sino la coerción que resulta de ella. El acto realizado bajo tal presión no es obra de la voluntad libre y por ello esta afectando la nulidad.

Leer más: http://www.monografias.com/trabajos89/vicios-del-consentimiento-contrato/vicios-del-consentimiento-contrato.shtml#ixzz4Y6iOSqDS


Así pues, el vicio en el consentimiento produce la nulidad del "contrato" o acuerdo entre Isabel y Armand, con lo cual nos encontramos ante una violación, un delito cometido en la persona de la protagonista, por mucho que después ella se sienta inclinada hacia el coronel más adelante, lo que yo definiría como un agudo síndrome de Estocolmo, en situaciones tan placenteras que la llevan a casi "perdonarle" sus abusos. Pero no nos engañemos —al menos a mí no me engañan los suspiros de Doña Isabel—, estamos ante una violación y unos abusos imperdonables que, en tiempos de guerra pasan desapercibidos, pero que una mujer debería tener bien claro, por muy atractivo que sea un hombre que, después de cada acto sexual, deja moratones y señales en la piel, y que amenaza con tu seguridad y la de los tuyos. Eso no es un hombre, es un animal que se cree con derecho a violentar mediante el miedo y la amenaza abusando de su autoridad, punto final. Y al final de la historia me remito agradeciendo a la autora terminar de una forma que no voy a desvelar, evidentemente, pero que me ha hecho sonreír y que supongo contentará a algunos lectores y a otros no, pero que creo es un final bastante digno y abierto para que cada cual imagine, aunque espero que a Yolanda no se le ocurra continuar porque sería alargar algo que resultaría aburrido, a mi juicio.

Lo que sí agradezco a la autora, es que la historia esté tan bien escrita, porque por unos instantes, algunos, hasta llego a empatizar con el temible coronel, incluso en aquellos momentos en que más cruel se muestra. Esa es la "debilidad" que tenemos las mujeres, esa que viene en los momentos más tiernos, cuando un hombre acaricia tu mejilla después de haberte golpeado y te susurra al oído: "perdona, no volveré a hacerlo, te quiero mucho...", y en el fondo sabemos que no es verdad, que ciertamente volverá a golpearnos, a humillarnos, incluso a matarnos. Hay momentos así en la historia, y no me gusta, lo confieso, pero espero que Yolanda León contribuya con su historia a denunciar estos abusos y no a "glorificarlos" como ocurrió con la serie 50 sombras de Grey, novelas nefastas donde las haya, además de mal escritas.
En conclusión: el tema da para un gran debate, porque es un tema candente, actual, muy bien tratado por Yolanda, aunque no comparta alguna de sus premisas, pero recomiendo la lectura de esta novela sin duda alguna porque no cuesta leerla, en absoluto, me alegra haberlo hecho. Tampoco cuesta nada pensar sobre el tema después de terminar dicha lectura, ¿para qué sirve un libro sino para hacerte pensar y reflexionar sobre algo, lo que sea? Ahí cumple su función y Yolanda contribuye a hacer que tus neuronas funcionen, bravo por ella.
Animo a Yolanda a continuar escribiendo, creo que estamos ante una escritora que puede dar mucho que hablar.
Gracias a Ángeles Pavía y a la Editorial Pàmies por su buen hacer y su cortesía, por acercarme a esta novela que me ha dado horas gratas de lectura y reflexión.

 Carolina Márquez


 

El caballero desnudo


Autor: Sally Mackenzie





SINOPSIS 

Él no podía negarse. John Parker-Roth no cree que el matrimonio sea necesario para alcanzar la felicidad. Prefiere continuar dedicando su atención a la horticultura, pero si encontrara a una mujer que compartiera su pasión por las plantas, una mujer sensata y tranquila, puede que entonces reconsiderara esa opción. Pero seguro que esa bella mujer que acaba de caer en su regazo no es ella, porque no posee ninguna de esas dos admirables cualidades. Aunque es cierto que la señorita Margaret Peterson tiene muchas cosas a su favor. Para empezar es una verdadera señorita inglesa, que se ruboriza adquiriendo un exquisito color rosado. Y además no va completamente vestida. Su boca carnosa pide a gritos que la besen. Ojala no se moviera de esa forma. Oh, Dios mío. Imposible ignorar la repentina visión de ella en su cama, aunque eso sería lo correcto. ¿Qué? ¿De verdad le estaba pidiendo Meg que la besara? Bueno, bueno. John Parker-Roth es un verdadero caballero por encima de todo y por lo tanto no puede negarse a la petición de una dama.

OPINIÓN

Soy una entusiasta seguidora de la novela romántica desde que tengo uso de razón.
Es un género que ha evolucionado enormemente desde sus inicios, y dentro del cual hay grandes obras maestras; no en vano, "Orgullo y Prejuicio" de Jane Austen es mi novela favorita, clásico inmortal que jamás pasará de moda, libro de cabecera que he leído varias veces y que nunca me cansaré de leer, obra que sigue atrapando a las nuevas generaciones porque su temática sigue siendo actual. Pero también es cierto que es un género plagado, desgraciadamente, de bodrios insufribles que han contribuido a que surgieran muchos detractores que han menospreciado e infravalorado esta clase de novelas.

La evolución de este género, junto con su interacción con otros, hace que en la actualidad nos encontremos con tipos o subgéneros de novela romántica: actual, histórica, vampírica, paranormal, erótica, o una combinación de ellos, todos con gran aceptación y un público fiel que sabe lo que quiere y que cada vez es más exigente. Por ello creo que Sally Mckenzie vive en otro mundo y no sabe lo que ocurre en el planeta Tierra, y ni siquiera creo que se dé cuenta de que esta novela contribuye a dar argumentos a los detractores del género romántico para que continúen menospreciándolo. No me duele hacer una mala crítica, y si la hago, es porque el libro realmente se la merece y detesto que los lectores pierdan el tiempo con productos infumables.

 El caballero desnudo es el cuarto libro de la serie NAKED —"Desnudo"—, y me ha defraudado; lo ha hecho pese a que empieza muy bien, con una especie de "flashforward", un salto adelante en la trama para volver inmediatamente al presente, con una situación un poco subida de tono, con una protagonista —Meg—, que parece ser atrevida, ingeniosa, ocurrente y divertida... pero que resulta ser un espejismo que dura unas pocas páginas, devolviéndonos a un desierto que durará toda la novela.

La acción transcurre en la Inglaterra victoriana, supongo, y no porque me lo diga la autora —¡Uy!, se le olvidó ese pequeño detalle—, sino porque lo deduzco de sus pobres descripciones sobre vestidos y horquillas de pelo, horquillas "diabólicas" que siempre se desprenden de los cabellos de la protagonista por su afición a revolcarse entre los arbustos. El protagonista masculino también prometía, por fin un hombre que es capaz de ruborizarse como una mujer...otro espejismo.

 Me engañó, sra. Mackenzie, los protagonistas resultan ser cursis, ñoños, tontos y muy ingenuos; todo el mundo sabe lo que quieren, menos ellos; todo el mundo sabe lo que les conviene, menos ellos; todo el mundo sabe que se aman, menos ellos; ¡caray! ¿se puede ser tan botarate? Y todos quieren verlos casados, menos ellos. Estoy de acuerdo en que estamos ante una época llena de prejuicios, rumores destructivos y convencionalismos sociales que podrían echar por tierra una reputación por culpa de un comportamiento "indecente" o inapropiado, pero es que el resto de los personajes, ¡son todos unos libertinos!, hasta aquellos que por su edad comenzarían a toser ante el mínimo esfuerzo de levantar una taza de té (no digamos ante un encuentro sexual). El hecho de que los protagonistas sientan una desmedida afición hacia la horticultura (??), no contribuye para nada al interés del relato; sólo es una excusa para que la insufrible Meg disfrute revolcándose —otra vez—, entre los arbustos, y siempre la "pillan" el resto de los personajes, los cuales también se revuelcan en los mismos arbustos. Pero si esos revolcones son tan inocentes que provocan risa; no hay chispa, no hay situaciones que nos hagan sonrojar ni mordernos los labios, ni suspirar, así que, no entiendo por qué la protagonista acaba siempre hecha unos zorros, con el vestido embarrado y perdiendo las diabólicas horquillas que son sustituídas por las hojas de los arbustos, (ay, Dios).

La trama resulta aburrida, inverosímil y repetitiva hasta no poder más. Leyendo piensas que acabas de tener un deja vú, pero no es así: volviendo unas páginas atrás, ¡la situación es la misma, y los diálogos también!. Resultan mucho más interesantes los encuentros entre los personajes secundarios que entre los protagonistas, los cuales transcurren entre conversaciones repetitivas, babas y gateos de bebés. Lo único que considero algo, y no mucho, ingenioso, es lo que piensan dichos personajes, más que lo que dicen.

 En conclusión, existen novelas románticas, muchas, estupendísimas, pero ésta no es una de ellas. El misterio impenetrable sobre el criterio de las editoriales a la hora de publicar según qué novelas seguirá siendo eso, impenetrable. A la sra. Mackenzie le recomiendo leer unas cuantas antes de ponerse a escribir: novelas de autoras geniales en el tema como Sherrlyn Kenyon, J.R. Ward, Lisa Kleypas, Julia Quinn, Robin Schone —que te hace subir los colores como nadie—, o nuestra genial y magnífica Nieves Hidalgo.

Novela completamente prescindible, no perdáis el tiempo.

Carolina Márquez Rojas


La sonrisa de los cerezos en flor


Autor: Kate Connelly



Sinopsis


Una novela que recrea de manera minuciosa y magistral la vida victoriana finisecular y el papel de la mujer en las sociedades inglesa y nipona, en una época de progreso en que Japón ansiaba convertirse en una de las mayores potencias mundiales.

Londres, 1890. Después de verse sometida a la estricta voluntad de su familia y de descubrir la extraña desaparición de su amado Thomas, la joven Emily Watson emprenderá un viaje hacia Japón para encargarse de la fábrica de seda y las plantaciones de té que su familia posee en una villa cercana a Tokio. Emily conocerá la realidad de un pueblo que ha permanecido cerrado al mundo durante siglos, y deberá introducirse en la magia y el misticismo de una tierra remota en la que la tradición feudal y el progreso van de la mano. Un delicado paisaje muy alejado de su Inglaterra natal en el que viejos fantasmas del pasado guiarán misteriosamente a Emily en su búsqueda de la esencia de la felicidad.


 Opinión

"La sonrisa de los cerezos en flor" —su título original es The smile of the sun, lo cual me hace pensar que la traducción se ha inclinado por dar pistas sobre el lugar donde se desarrolla la historia para atraer lectores—, es una "Landscape Novel", una novela de narrativa romántica ambientada en lugares exóticos, llena de aventuras, y donde las protagonistas femeninas son mujeres fuertes, intrépidas, supervivientes a su propia época, rebeldes y con mentes abiertas dispuestas a cambiar de vida según lo que les depara el destino. Para los que han leído poco o nada sobre este subgénero de la novela romántica, uno de los referentes para ponerlos en situación es Sarah Lark y sus obras sobre Nueva Zelanda, el Caribe, etc.
Pero una "Landscape" va mucho más allá de su apariencia meramente romántica, y esto es algo que quiero y debo resaltar ante todo.

Para comentar este libro, voy a retrotraerme a mis recuerdos como lectora... Tranquilos, no voy a soltar un rollo patatero, sino que voy a ser breve.
Empecé a leer siendo muy niña: a los tres años ya sabía leer y escribir, y la "culpa" de esto fue crecer entre libros y mamar de sus páginas. Hasta los 10 años yo leía los libros que le robaba a mi madre, a pesar de que ella compraba libros para mí y mi hermana, adaptados a nuestra edad. Pero la curiosidad es la que mató al gato, y yo siempre leía todo lo que podía a pesar de tener mis propios libros. Quizás por ello supe desarrollar una visión del mundo inusual para un niño, una visión crítica y, al mismo tiempo, tolerante con todo aquello que resultaba ser diferente a mis jóvenes ideas o a mi educación. Mi madre jamás me prohibió leer un libro porque este no se adaptaba a mi edad, aunque sí cuidaba de mi "salud mental" respondiendo con sabiduría cuando le exponía mis dudas o confusiones sobre algún tema digamos, "avanzado".
Pero llegó la adolescencia y la edad del pavo, y, sin abandonar las lecturas que compraba mi madre, empecé a sentir inclinación por el género romántico, del cual no había leído absolutamente nada de nada. Recuerdo que mis amigas compraban en el quiosco del pueblo donde veraneaba una colección llamada Jazmín, editada por la editorial Harlequín.
Aquel fue el comienzo de una serie de lecturas sobre el género, el cual fue evolucionando hasta ramificarse en un sinfín de subgéneros y crossovers con otros temas, lo cual resultó ser fundamental para el crecimiento y auge de la narrativa romántica.

El género romántico no solo creció y se diversificó, sino que además dejó de ser un género "vergonzoso": a los lectores ya no les costaba admitir que leían novela rosa, como se la llamaba en mi época adolescente. El color rosa empezaba a añadir multitud de colores, y el género pronto se convirtió en uno de los más leídos y demandados, y, creo, que en uno de los más vendidos.
Supongo que este crecimiento se debió a que, en el fondo, la narrativa romántica era un poco aburrida, siempre las mismas tramas, los mismos clichés, la mujer sumisa frente al hombre torturado y dominante —aunque Corín Tellado vendía miles de novelas así—. Pero los tiempos cambian, y con ellos las novelas, porque los lectores cambian también. El reinado de las autoras románticas anglosajonas "tradicionales" termina con Bárbara Cartland, Johanna Lindsey, Victoria Holt, Jude Devereaux, Danielle Steel y muchas otras más (salvo excepciones como Nora Roberts), para dar paso a nuevas voces españolas como Nieves Hidalgo, Ángeles Ibirika y una autora que promete y tengo pendiente: Díaz de Tuesta, entre otras cuantas.

Sin embargo, y debido a la expansión del género, las nuevas autoras de habla inglesa han encontrado su hueco a través de los denominados subgéneros o "crossovers". De ahí nacen las novelas llamadas "romance histórico", "paranormal", "fantasía romántica", "thriller romántico", etc. ¿Qué significa esto? Pues que el romanticismo no tiene fin y que puede enmarcarse dentro de casi cualquier cosa. Incluso muchas novelas no consideradas románticas tienen elementos románticos que atraen a lectores no muy aficionados. El elemento amoroso es casi imprescindible para tener un cierto éxito con respecto a casi cualquier género que un escritor se atreva a abordar.

En los últimos años, yo en particular, he desarrollado una especial predilección por el género "romántico paranormal" y me declaro admiradora de Sherrilyn Kenyon, Lara Adrian, Kathryn Smith y J.R.Ward; en el terreno del "romance histórico" soy fan absoluta de la española Nieves Hidalgo, maestra en su terreno, a falta de leer a otras autoras pendientes que tengo en mi lista. Pero si existe un subgénero que realmente me ha cautivado de forma profunda, es el de las "Landscape Novels".

¿Por qué?

—Porque la trama romántica es una excusa para conocer otras culturas, quedando incluso en segundo plano para dar protagonismo al ambiente: el camino de la protagonista está plagado de sinsabores y obstáculos, como en cualquier trama que se precie, pero esos obstáculos la llevan a conocer otras formas de vida, otro conocimiento, otras tierras diferentes a la suya; formas de pensar y actuar de otros pueblos que la ayudan a avanzar en su "viaje" hacia la felicidad, que es el fin que busca cualquier novela del género.
—Porque la heroína no es una mujer sumisa, porque es tan fuerte (o más) que los personajes masculinos, porque sabe ser paciente, aprender y hallar su camino.
—Porque los personajes secundarios son el contrapunto a la protagonista en las diferentes subtramas. Pueden estar más o menos desarrollados, pero son indispensables para el devenir de la historia.
—Porque las novelas "Landscape" están increíblemente bien documentadas, aportan valores al lector y conocimientos sobre historia y otras culturas. Leerlas es aprender, más que lo que se aprende en el colegio, y el saber proporciona al lector elementos de juicio, opinión, además de enseñarle a ser tolerante con lo desconocido o con la diversidad.
La novela "Landscape" vendría a ser un crossover (un cruce) entre romance, historia de otros pueblos, cultura y tradiciones y superación personal.

Ediciones B ha editado una serie de "Landscape Novels" dignas de colección.
En este caso, la historia de Kate Connelly nos traslada hacia el Japón de la era Meiji, y contiene todos los elementos anotados para hacer de ella una gran historia: entretenida, romántica, pero una historia de la que se aprende y que deja una huella en el corazón si te interesa conocer otros lugares aunque sea a través de un libro. Con una doble cubierta preciosa —aunque no sea importante es un punto a favor—, me quedo ansiosa por empezar una nueva novela del género: "El Brillo de la Estrella del Sur" de Elizabeth Haran, que transcurre en la poco conocida Australia.
Otro punto a favor: Ediciones B tiene a la venta ediciones limitadas a 12 euros.

Disfrutad leyendo y dejad vuestras opiniones.



                                                              Cerezos en flor

MICRO


Autor: Michael Crichton & Richard Preston



SINOPSIS

En Parque Jurásico Michael Crichton nos enseñó un nuevo mundo terrorífico. En Micro nos descubre un universo demasiado minúsculo para ver, pero demasiado peligroso para ignorar. .En la densa selva de Oahu, Hawai, un grupo de científicos de los laboratorios Nanigen MicroTechnologies se dedica a estudiar las drogas naturales presentes en trillones de microorganismos y miles de bacterias. Su intención es aprovechar todas las aplicaciones comerciales posibles... En Cambridge, Massachussets, Nanigen MicroTechnologies pretende fichar a siete estudiantes postgraduados para trabajar en sus laboratorios de Hawai. Allí participarán en descubrimientos microbiológicos que jamás hubieran podido siquiera imaginar..Pero una vez en la selva de Oahu los siete se encontrarán inmersos en un mundo hostil tan peligroso como sorprendente. El único recurso que podrán utilizar será sus conocimientos especializados, que les ayudarán a encauzar las fuerzas de la propia naturaleza..Una novela sensacional, otro clásico de Michael Crichton, terminada por el prestigioso escritor científico, Richard Preston. El resultado es un thriller apasionante sobre el futuro fascinante de la microbiología...


OPINIÓN

Leer a Michael Crichton es apostar siempre al caballo ganador, aunque se trate de su novela póstuma, que tuvo que ser finalizada por el también prestigioso escritor Richard Preston, hermano de Douglas Preston —quien formó junto a Lincoln Child uno de los dúos de más éxito en cuanto a bestsellers de terror, misterio y ciencia—. No podía existir mejor escritor, pues, para terminar la novela que Crichton dejó inacabada, y he de decir que no se nota la intervención de Preston, el cual se adaptó al estilo del maestro y supo dar continuación a un thriller absorbente hasta la última página.

He leído casi todas las historias de mi amigo Michael. Y me atrevo a llamarlo "amigo" además de Maestro —con mayúscula—, porque para mí es más que un escritor. Es un hombre de ciencia, un apasionado de la tecnología que puso su talento al servicio de la literatura para enseñarnos el mundo a través de las aventuras de sus personajes. Con sus novelas nos enseñó a apreciar el universo en todo su esplendor, utilizando la ciencia en todas sus especialidades: física, biología, química, aeronáutica, antropología... Incluso se atrevió con los viajes en el tiempo a través de Timeline, con el futuro virtual gracias a Acoso, o con la cultura nipona gracias a la estupenda Sol Naciente. Era un maestro en muchos campos y siempre agradecí lo mucho que me enseñó sobre la vida y el comportamiento humano. Mi novela favorita es, y será siempre, La amenaza de Andrómeda, considerada por muchos el relato de un hecho real ocultado por el gobierno de los EEUU.

Micro es otra grandísima aventura del maestro, y, desgraciadamente, la última. Leerla ha supuesto, de nuevo, aprender cosas que no conocía. Siempre pienso que si un libro no te enseña nada, es mejor olvidarlo y no recomendarlo jamás. Este es un libro para mentes inquietas, porque al margen de la aventura y el thriller, Crichton siempre enseña, educa y transforma, al lector y al mundo que lo rodea. Quiero decir que existe un antes y un después cuando lees cualquiera de sus libros. El mundo no podrás verlo con los mismos ojos nunca más, esa es la grandeza de la escritura de Crichton, el mostrar a través de palabras lo que es desconocido a simple vista. Los secretos de la ciencia, de la fuerza de la naturaleza, de la vida, todo ello es revelado a través de sus obras, y no habrá ningún otro escritor que pueda superarlo en décadas. Ojalá me equivoque.

Micro es una aventura más, pero esta vez está enmarcada en la nanotecnología, un campo todavía en desarrollo, con infinidad de posibilidades y que, en manos de las personas inadecuadas puede convertirse en una amenaza para la humanidad.
La premisa es contundente y llena de promesas, pero además de introducirnos en ella, Crichton se atreve a desarrollarla reduciendo a sus personajes a seres de no más de dos centímetros —recuerdo la película Viaje alucinante—, y abandonarlos en un entorno hostil lleno de microvida en una isla de Hawai... La acción, el peligro, la tensión ya están en movimiento, como lo están los miles de seres vivos microbiológicos que acechan en la selva. La supervivencia de los personajes estará en los conocimientos científicos adquiridos durante sus años de estudio, la práctica frente a la teoría, ¿les ayudará a sobrevivir? La respuesta está en esta espléndida novela, un tecno-thriller que hará las delicias de los amantes de la aventura y la ciencia, salpicada con un poquito —poco—, de terror.

Gracias, señor Crichton, por ser mi maestro una vez más y regalarme conocimientos, sensibilidad hacia lo desconocido, y aventura en estado puro.
Le echaré de menos, siempre...


 

Muñecas Chinas


Autor: Lisa See 




SINOPSIS 

 Lisa See, la aclamada autora de El abanico de seda, Dos chicas de Shanghái y Sueños de felicidad, ha conseguido el reconocimiento mundial por su maestría a la hora de retratar las intrincadas relaciones entre mujeres, siempre marcadas por el hilo invisible del destino. Pero nunca antes había ahondado en la amistad de tres mujeres. Ahora nos ofrece la fascinante historia de tres chicas de muy distinto origen que, entre 1938 y 1948, luchan juntas por cumplir sus sueños en el club más glamuroso de San Francisco, hasta que el ataque japonés de Pearl Harbor, tan lejos de ellas, pone en peligro sus ambiciones, y hasta sus vidas, cuando una traición inesperada lo cambia todo.

OPINION 

 Homenaje a la amistad entre mujeres por encima de todo, de cualquier circunstancia política, social o personal. Es lo primero que se me ocurre si tuviera que resumir en una sola frase la historia escrita por Lisa See, una especialista en retratar el mundo oriental y las relaciones entre mujeres. Creo que ese es el mensaje más importante que la autora quiere transmitir, y lo ambienta en una década convulsa para el mundo, la que abarca los años anteriores a la entrada de Estados Unidos en la segunda Guerra Mundial, los años que duró, y los posteriores a ella. Tan solo 10 años para contarnos una historia de amistad, amor, tragedia, odio y rencores entre tres mujeres de origen asiático pero nacidas en norteamérica.

 Tres mujeres se conocen en el San Francisco de 1938, pocos años después de la Gran Depresión. Las tres son "orientales", en contraposición a los "occidentales", los términos con los que en aquella época se diferenciaban a blancos y a asiáticos. Grace, Helen y Ruby, tienen grandes aspiraciones: su sueño es bailar en uno de los cabarets de moda en la ciudad, el Forbidden City; comenzar a bailar en su sala como "ponis" (coristas), a dar el salto a otros cabarets más importantes, o incluso al cine como primeras figuras, está a muy poca distancia siempre que se trabaje duro. Pero no todo es un camino de rosas, y el bombardeo de Pearl Harbor cambiará sus vidas, aunque la traición no estará tras las filas enemigas en el Pacífico sino a muy poca distancia.

 La guerra obliga a algunas personas a ocultar su verdadera ascendencia. Los ciudadanos de origen japonés son vistos como traidores y se esconden bajo identidades chinas. Pero la verdad siempre sale a la luz, y esa verdad marcará el destino de las tres amigas. Al final, lo que cuenta es tener los ojos rasgados, porque todos los "orientales" son iguales, y todos son víctimas de la época en que les ha tocado vivir.

En lo referente a la parte "técnica", he de decir que la traducción me ha chocado ligeramente. Digo "ligeramente" en el sentido de que me he topado con infinidad de adverbios terminados en -mente (por mencionar algo), pero esa apreciación es debida a que leo como escritora y no solo como lectora. Esto no debe condicionar a ningún lector porque creo que disfrutará de esta historia sin apreciar esto que expongo porque son apreciaciones subjetivas.
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La documentación es excelente, muy trabajada, como en todas las historias de la autora. Adivino muchas horas de dedicación, y eso es lo que me hace apreciar una novela además de la trama, aunque los personajes sean clichés y podrían dar más de sí; eso quizás se debe a que está contada a través del punto de vista de tres personajes distintos y se haría muy largo profundizar en ellos. Esto, quizás también, puede llegar a confundir al lector en determinados momentos. Aun así, me atrevo a decir que profundizar mucho más en las protagonistas no hubiera conducido a mejorar la historia. Para mí, lo importante, y el verdadero protagonista, es el contexto histórico y la discriminación que sufrieron los norteamericanos de origen asiático durante la segunda Guerra Mundial.

 La historia retrata con fidelidad la vida de aquellos norteamericanos en "tierra de nadie". Los descendientes de personas asiáticas que llegaron a Estados Unidos en busca de una vida mejor —un tema que vemos todos los días, aunque las nacionalidades cambien—. Personas que se sentían rechazadas como estadounidenses y también como japoneses o chinos, que no sabían dónde estaba su hogar, aunque ellos respondían como auténticos patriotas con cada acto y cada paso que daban en sus vidas.
Una época de humillaciones que solo un espíritu libre, como el de las coristas, podía superar. Esta historia es también un homenaje a los famosos cabarets de la época: el Forbidden City, el China Doll, el Circuito Chop-Suey; las canciones que marcaron una época, los artistas, el mundo del cine, una época inolvidable en los barrios Chinatown de San Francisco y Nueva York... En fin, un libro que recrea toda una época que merece la pena conocer: una época de glamour, sofisticación y también alegría, baile, amor, tragedia y perdón.

The show must go on...


BUCÉFALO Memorias del caballo de Alejandro


Autor: Eloy M.Cebrián



SINOPSIS (Por Carolina Márquez)

Bucéfalo es un caballo de combate, un guerrero más del temido ejército macedonio, y vive los últimos momentos de su existencia.
Pero no es un caballo cualquiera, es el caballo de Alejandro El Grande, uno de los mayores strategos autokrator—comandante en jefe— que ha conocido la historia. Fue desde su nacimiento un magnífico animal, protegido por los dioses, descendiente de los caballos portadores del carro de Poseidón.
Nació con un porte majestuoso y no tuvo nombre hasta que el destino unió su vida a la de un niño de nueve años que supo domarlo, que no dominarlo, al comprender su naturaleza indómita, tratándolo como a un ser vivo que siente, sufre, y, sobre todo, que comprende el comportamiento humano; su pequeño dueño lo amó y supo otorgarle un lugar en la historia como compañero en la guerra y no como mero instrumento de la misma.
Bucéfalo es un caballo de pequeña alzada, como Alejandro, originario de la región de Tesalia, pero es resistente, veloz y fuerte; hijo de Áyax y de Ánemos (viento en lengua helena), nació con negro pelaje y cabeza ancha, con una marca blanca en la testuz en forma de estrella.
Su nombre, Bucéfalo, significa "Cabeza de buey".


OPINIÓN


"Bucéfalo. Memorias del caballo de Alejandro", podría considerarse una novela histórica más, que lo es, pero no por ello deja de ser original.  Cuando el lector se enfrenta a una novela de estas características siempre se pregunta el porqué leerla, puesto que la historia es la misma y no va a contar nada que no se sepa ya; es cierto, la historia es la misma y si deja de serlo, estaríamos ante una Ucronía, una novela histórica alternativa basada en hechos históricos reales con desenlaces imaginarios, o incluso entraríamos en el terreno de la ciencia-ficción, y no sería una novela histórica en rigor. Pero en este caso, el relato es fiel a lo sucedido, a la vida del que fue rey de la Hélade, la Antigua Grecia, y del Asia Menor, a su pensamiento como estratega militar, sus ansias de conquista, pero no para enriquecerse, pues su sueño —y en ello insiste Bucéfalo a lo largo de su relato—, era la unificación de todos los pueblos bajo un mismo imperio, en igualdad de condiciones y con los mismos derechos y obligaciones. Pero su originalidad reside en su punto de partida y a lo largo de toda ella.
La novela comienza con el relato de Bucéfalo en sus últimas horas de vida. Herido de muerte en la Batalla de Hidaspes, el viejo animal recuerda lo que fue su vida: su nacimiento, sus padres, sus primeros amos, hasta que arribó a la ciudad de Pela, residencia del rey Filipo II, padre de Alejandro. Profesa un gran amor hacia su madre Ánemos, de la cual conserva un sabio consejo: "aprende lo que puedas sobre los hombres, ése conocimiento puede salvarte la vida". Y esto es precisamente lo que hace Bucéfalo, aprender, escuchar las conversaciones de los hombres y de otros caballos, asimilar la historia y buscar testigos para conocer de primera mano todo cuanto ocurre a su alrededor. Uno de estos testigos es ni más ni menos que su amo, Alejandro, el cual vierte en su más fiel amigo y aliado todas sus preocupaciones, como si de un amigo humano se tratase.
 A través de Bucéfalo conocemos parte de la historia antigua, de la mitología griega, el orígen de las grandes construcciones de la época —la Acropolis de Atenas—; la vida de los "cadetes" del ejército macedonio bajo la instrucción de Aristóteles y sus enseñanzas sobre astrología, filosofía, humanidades, estrategia militar. También asistimos a las grandes batallas libradas por Alejandro El Grande: Gránico, Gaugamela, Queronea, el sitio de la Roca Sogdiana, Hidaspes, ejemplos de astucia y estrategia militar que aún hoy en día se enseñan en las academias militares. Pero no sólo de batallas vive el hombre, y Bucéfalo nos relata también las vidas de los humanos contemporáneos, los ya mencionados Aristóteles, Filipo, y personajes importantes en la vida de Alejandro: Olimpia (su madre), Hefestión (amigo de la infancia y amante de Alejandro), Tolomeo, el romano Marco Furio Camilo, Parmenión, el orador Demóstenes, Darío III (rey de los persas), su esposa Barsine, la única mujer a la que amó, y todos aquellos que, indirectamente influyeron en su vida.
Al tratarse de una novela histórica es inevitable el relato de las batallas más importantes, es incluso imprescindible para comprender la narración. En este aspecto es donde la mayoría de autores flaquean: el relato se vuelve denso, oscuro e, inevitablemente incomprensible, plagado de términos militares y palabras técnicas, con lo que se hace necesaria la presencia de un diccionario traductor. No es este el caso.
Eloy M. Cebrián relata el transcurso de dichas batallas de una manera ágil, rápida y al ritmo de la velocidad de las espadas impactando con las del enemigo, con la prontitud con la que el ejército se reagrupa en formación ante una situación crítica, sin recrearse en descripciones morbosas o macabras; no las necesita para que entendamos el horror de la guerra —Bucéfalo advierte que se abstiene de contar según que cosas—. De todas maneras, gracias a su preocupación por el lector novato en relatos históricos, nos ofrece descripciones sencillas sobre estrategia militar y formaciones militares como la "falange tebana", "los inmortales" o "la tortuga" romana.
Pero por encima del relato histórico, el autor nos conmueve con un relato de amistad y de humanidad. La relación entre hombre y caballo, general y compañero en la guerra, nos da a entender que las gestas de Alejandro no hubieran sido las mismas sin Bucéfalo, y no porque lo cuente el caballo, sino porque el lector lo percibe durante todo el relato. El animal fue el instrumento inmediato de Alejandro como conquistador, así lo entendemos mediante el pensamiento del caballo, mediante sus sentimientos, que llegan a ser los mismos que los de su dueño: alcanzar la fama y la gloria, pero presentando a su amo como una persona sensible, humana y respetuosa de otras culturas.
El antropomorfismo —atribuir cualidades, atributos y pensamientos humanos a un animal u objeto inanimado—, no es nuevo en la literatura. Esopo lo utilizó en sus fábulas, donde las enseñanzas morales son impartidas por animales, e incluso La Biblia utiliza este recurso. Puede resultar patético o ridículo utilizado con ligereza o poca sabiduría.
En este caso, utilizar a un animal como narrador de un relato histórico, tan importante como la gesta de Alejandro Magno, es un gran acierto. Por unos momentos, uno se olvida que es el caballo quien cuenta la historia, porque acabamos sintiendo a Bucéfalo como un "humano" más en los acontecimientos; sentimos cómo ama a su dueño, cómo es capaz de enamorarse y de vivir lo que el destino le depara. Al mismo tiempo, sentimos que es cierto lo que nos relata, y que los hechos sucedieron tal y como los cuenta, aunque de forma sorprendente es otro animal allegado a él quien termina el relato.
Una novela altamente recomendable, no sólo por su contenido sino por su forma de contarlo. Es un relato ameno, ágil, absorbente y con una gran sensibilidad. Debería servir de ejemplo incluso en las escuelas de equitación y doma natural.
No puedo resistirme a realizar una petición al autor: conocer también las memorias de Marengo —Napoleón—, Babieca —El Cid—, y tantos otros...


BENEGAS


Autor: Francisco José Jurado


ARGUMENTO

Todos los días en Córdoba son "un día de cojones" para el inspector de policía Benegas, pues todos los días salen ratas de las cloacas, delincuentes ávidos de mejorar sus vidas siguiendo sus instintos y bajas pasiones, moviéndose al compás de los hilos que mueven el mundo: dinero, poder, sexo, fama y... gloria literaria.

Benegas está de vuelta de todo, es un sabueso cínico, con una mente lógica, y entendedor de la naturaleza humana. No hay caso que se le resista, por muy oscuro que sea.



OPINIÓN

Mis felicitaciones a Francisco José Jurado. Benegas me encanta, me gusta su lógica aplastante y su equipo policial, Marita, Vázquez y Maqueijan —apodo o seudónimo que quien tenga una cierta edad recordamos de una estupenda serie de televisión, impagable la ocurrencia—; me gusta la ironía del personaje, su pensamiento, sus sentimientos personales y su amor por su mujer y por Córdoba, ciudad de contrastes y paradojas, que es a Benegas lo que Barcelona a Pepe Carvalho, aunque me falta un poco más de referencias gastronómicas (un poco más sobre la cultura del "tapeo", por favor, y media copita más). Y ya puestos, ¿se podría hacer de Maqueijan un digno sucesor de Biscuter, el fiel compañero del Carvalho de Vázquez Montalbán? Apuesto a que si Jurado quisiera, así sería, y sólo nos faltaría que a Benegas le diera también por quemar libros, aunque creo que jamás llegaría a ese extremo, pues bastante disfruta ya de su nueva relación marital, y ni pensamientos tiene sobre el tema.

La narración es ingeniosa, llena de reflexiones con doble sentido, giros de palabras y puyas directas como balas que arrancan una sonrisa, y hasta dos, como diría don Tomás Rebollo, sacristán de la parroquia y uno de los personajes del primero de los tres casos que tiene Benegas entre manos: los fantasmas del franquismo, la prostitución y el dinero que mueve, los entresijos del mundo literario y sus premios (y el dinero que mueve), en fin, los misterios de la vida misma.

El autor se mueve como pez en el agua, bebiendo de la fuente de autores consagrados en el terreno, M. Vázquez Montalbán, Henning Mankell, Andrea Camilleri (Jurado es ferviente admirador de estos autores y así nos lo hace saber, con una dedicatoria en "Historias Perdidas"). Benegas no tiene nada que envidiar a Carvalho, Wallander o Montalbano, aunque le falte la consagración definitiva con más historias y nuevos casos, que espero y deseo lleguen pronto.

Benegas es una novela gratamente sorprendente, pues Jurado ha sabido dotar a su personaje de una personalidad propia, llegando incluso a hacernos confundir la realidad con la ficción, o la ficción con la realidad. Ya no sé si Frankie Jurado está muerto o vive para escribir, si se trata de una autobiografía disimulada del autor,  si Benegas es una invención o encontraré su dirección en el callejero de Córdoba y podré llamarle para quedar y tomarnos unas cervezas y unas tapas.

Una cosa sí sé seguro: todos querréis saber quién mató a Frankie Jurado.
A mí me quedan las ganas de leer más casos del inspector cordobés.
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"Sin epitafio", nuevo caso para Benegas.

Género negro.